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Producción de Semillas
A lo largo de la historia de la humanidad la semilla ha sido
un gran agente de cambios, hace mas de 10.000 años atrás,
cuando el hombre era aún nómada, el descubrir que una
semilla sembrada en condiciones adecuadas daba origen a una
planta igual de la que provenía esa semilla, y que esta
podría multiplicarse varias veces, en este proceso tan
simple nace la agricultura. El hombre deja de ser nómada y
pasa a afincarse en un local, se organiza y se originan las
ciudades, las divisiones del trabajo agrícola. En un largo
proceso de transformación a partir de ahí, las actividades
del hombre relacionadas a la agricultura van mejorando e
incrementando la capacidad de producción. La agricultura no
estuvo ajena a todo los cambios tecnológicos por los que el
hombre ha ido pasando: la revolución industrial, la
revolución verde y hoy la biotecnología, en todos estos
procesos la semilla tiene su protagonismo.
Con el crecimiento de la población mundial, la agricultura
fuente no solo de alimentación sino también de materia
prima para las industrias, tiene necesidades de crecer y
con ello la provisión de semillas debe ser tal que satisfaga
en cantidad y calidad las necesidades del agricultor en el
tiempo deseado.
La producción de semillas se encuentra reglamentada,
cumpliendo normas nacionales, regionales e internacionales,
producir semillas es una actividad que requiere
especialización, contar con equipamientos e infraestructura
adecuados.
Hay variados aspectos que se deben considerar para producir
semillas. Están los Aspectos normativos pues la producción
de semillas esta regulada por la ley Nº 385/94 De Semillas y
Protección de Cultivares; la ley 988/96 Que aprueba el
Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones
Vegetales; la ley 2459/04 Que crea el Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), decretos
reglamentarios y de internalización de normativas acordadas
a nivel de MERCOSUR, y resoluciones: todas ellas establecen
normas para la producción y el comercio de semillas, la
protección de variedades y demás actividades inherentes a
las mismas
Las Normas de Producción establecen las condiciones y
requisitos que se deben cumplir para la producción de
semillas, las normas Generales, aplicadas a todos los
cultivos y Especificas para cada especie. Estas consideran:
1- Requisitos Generales:
-
Delimitación del área semillero: debe ser definido
claramente.
-
Características del suelo: apto
para la especie a producir.
-
Cultivo anterior: según la especie
establece condiciones del cultivo anterior.
-
Origen de la semilla: debe ser
comprobable, provenir de una categoría superior de
la que se pretende producir.
-
Aislamiento: existe un aislamiento
mínimo que dependerá del tipo de cruzamiento que
tenga la especie y la categoría que se produce. Para
autógamas: entre 5 y 10 metros dependiendo de
especie y categoría. Para alógamas entre 50 y 3.000
metros dependiendo de especie y categoría.
2- Requisitos específicos
Se establecen requisitos específicos para cada categoría de
semillas de la especie a producir:
-
Siembra de variedades inscriptas en el
Registro Nacional de Cultivares Comerciales.
-
Inscripción del Productor de Semillas en la
DISE/SENAVE presentando un término de compromiso y
un Profesional Ingeniero Agrónomo o Forestal,
responsable de las normas exigidas.
-
Inspecciones obligatorias del cultivo
avaladas por planillas específicas que deben ser
llenadas por los responsables técnicos. Los
fiscalizadores de la DISE pueden acompañar estas
inspecciones.
-
Padrones de cultivo a campo y en
laboratorio, según valores máximos y mínimos en
cuanto a presencia de plantas atípicas, plantas
enfermas, presencia de otras variedades, otras
especies, germinación, pureza, etc.
Produciendo semillas
La producción de semillas precisa que sea planificada y
apoyada en todo momento por un técnico entendido en el tema,
a fin de evitar problemas durante el desarrollo del cultivo:
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El productor: debe trabajar de modo de
conseguir la mejor semilla, no debe conformarse con producir
la semilla que solo cumple los requisitos mínimos para ser
comercializada. Debe conocer la especie con la que trabajará
y las normas que rigen su cultivo.
Para la fase de campo no precisa de equipamientos
especiales, además de los necesarios para la siembra, tratos
culturales, fertilización, pulverizaciones y cosecha.
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Elección de especie y variedad: debe ser
aquella familiar para el productor, donde las condiciones
del local del cultivo sea la más apta. La variedad debe ser
aquella habilitada por el organismo competente para su
producción (inscripta en el Registro Nacional de Cultivares
Comerciales). En caso que produjere más de una variedad
debe extremar los cuidados para evitar posibles mezclas.
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Elección del terreno: las características
del suelo deben ser adecuadas a la especie y variedad a
sembrar, se debe saber que especies fueron sembradas en el
terreno, conocer las especies nativas y malezas que existen,
etc. El campo debe tener un aislamiento en relación a otros
campos de producción de semillas y a campos comerciales,
siempre con el objeto de mantener la pureza física y
varietal. Otra característica importante del terreno es la
sanidad.
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Semillas a utilizar: las semillas que darán
origen al programa de semillas deberán tener la mejor
calidad (física, fisiológica, genética y sanitaria).
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Clima: se debe evitar sembrar variedades
fuera de las condiciones climáticas en las que fueron
seleccionadas (creadas).
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Cuidados culturales: se debe extremar el
esfuerzo en mantener la sanidad del campo, evitar las
mezclas o posibles contaminaciones, realizar las
fertilizaciones conforme a análisis de suelo y toda práctica
especializada para producir las mejores semillas.
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Purificación o roguing: actividad que
consiste en la eliminación de plantas fuera de tipo, se debe
recorrer el campo en las diversas etapas del cultiva y
eliminar todas aquellas plantas que no se adecuan a la
características de la variedad utilizada.
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Cosecha: la semilla esta madura y con su
máxima calidad fisiológica un tiempo antes de la cosecha,
este es el punto de madurez fisiológica y pasa un tiempo
almacenado en la planta hasta la madurez de cosecha. El
momento de la cosecha es determinado en función del tenor de
humedad de las semillas, es importante no retrasar la
cosecha, pues la semilla va perdiendo su calidad a partir de
la madurez fisiológica. La cosecha puede ser manual o
mecánica.
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Secado: la humedad alta es una de las
principales causas de pérdida de calidad de las semillas. El
secado de las semillas permite programar la cosecha, mejorar
el almacenamiento, prolongar el tiempo de conservación de
las semillas. El secado puede ser natural o artificial.
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Procesamiento de semillas: tiene por
objetivo mejorar la calidad del lote. Las semillas son
separadas gracias a la utilización de equipos adecuados y
considerando las características físicas de las semillas
como: peso tamaño, forma, etc.
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Tratamiento de semillas: tiene por
objetivo proteger las semilals del ataque de
microorganismos e insectos.
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Almacenamiento: se debe preservar la
calidad del lote, minimizando el deterioro de las semillas.
El almacenamiento puede ser a granel o en bolsas. En
condiciones naturales o en ambiente controlado |